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Tren Maya: Llega tres años tarde la diligencia judicial por la devastación en cueva Dama Blanca

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El Juzgado Primero de Distrito desahogó el amparo 773/2023 por el Tramo 5 Sur, donde la corrosión de pilotes y el rellenado de dolinas amenazan con contaminar el acuífero de la Península de Yucatán.

Por Claudia V. Arriaga Durán.

Playa del Carmen, Quintana Roo, 28 de octubre de 2026.- Tres años después de que se interpusiera un amparo para frenar el daño ambiental ocasionado por la construcción del Tramo 5 Sur del Tren Maya en la cueva Dama Blanca y el cenote en su interior, finalmente se realizó la diligencia judicial correspondiente. Ante este desahogo, Guillermo DChristy,integrante del colectivo Sélvame del Tren, lamentó la demora de la acción de la justicia, destacando que esta caverna, al igual que muchas otras, ya fue gravemente vulnerada para permitir el avance del megaproyecto.

“Son claras las afectaciones, la dolina se rellenó y se fragmentó toda esta parte. Hoy tenemos encima el tema de un tren inútil que amenazan que se volverá de carga y que transportará diésel e hidrocarburos sobre el suelo cárstico de la Península de Yucatán, que de tener un percance y derrame será una afectación difícil de controlar”, expuso el activista a través de un video difundido en sus redes sociales.

El juicio de amparo, radicado en el expediente 773/2023 del Juzgado Primero de Distrito con sede en Yucatán, se fundamentó en el incumplimiento sistemático de las condicionantes establecidas en la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) del Tramo 5 Sur. La cueva Dama Blanca forma parte de un complejo sistema cavernoso junto con la cueva Escondrijo. Para dar paso a las vías, estos espacios fueron rellenados y atravesados por pilotes de acero que, con el paso del tiempo y la humedad, se han ido oxidando e impactando directamente la calidad del agua. Además, la zona albergaba vestigios arqueológicos que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) omitió salvaguardar, a pesar de que su ex titular, Diego Prieto, tenía conocimiento directo del patrimonio en riesgo.

“Diego Prieto dijo que las obras del tren estaban diseñadas para no dañar ninguna cueva y más de 180 fueron dañadas,rellenadas y vulneradas (…) la justicia expedita como es la nacional aquí nos tiene”, relató DChristy al evidenciar la brecha entre el discurso oficial y el impacto en el territorio.

Entre las afectaciones técnicas documentadas dentro del expediente destacan los visibles signos de corrosión en al menos 15 columnas instaladas en la zona. La principal preocupación de los especialistas e integrantes de la sociedad civil radica en el daño irreversible a la red de aguas subterráneas de la península y en el riesgo inminente de una contaminación a gran escala del acuífero.