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Modifican ruta de repatriación en el sureste: Vuelos de deportados cambian Tabasco por Mérida

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La crisis en el histórico albergue para personas migrantes «Amparito» de Villahermosa mueve el epicentro del flujo migratorio institucional hacia el aeropuerto y los refugios de Yucatán.

Por Claudia V. Arriaga Durán.

Foto Sofía Vital.

Mérida, Yucatán, 17 de junio de 2026.- La llegada de un segundo avión con personas migrantes mexicanas deportadas de Estados Unidos al aeropuerto de Mérida, Yucatán, reveló un cambio en la ruta migratoria. El motivo principal es el cierre parcial de los servicios de la casa de acogida Amparito en Villahermosa, Tabasco. Ante este escenario, el apoyo y refugio recaería en la Pastoral de Movilidad, organización que ya puso a disposición sus albergues. Aunque la mayoría de los retornados continúa su ruta hacia sus estados de origen, las autoridades del Instituto Nacional de Migración (INM) ya anticipan distintos escenarios operativos.

“Recibimos un segundo vuelo en la ciudad de Mérida de personas deportadas. Esto es nuevo porque la ciudad no es un punto habitual de deportaciones; generalmente llegaban a Villahermosa y Tuxtla. Nos estamos preparando para atenderlos, aunque generalmente se quedan una o dos noches mientras reciben apoyo de sus familiares para volver a sus hogares”, acotó Enrique Puc de la Pastoral de Movilidad.

El primer vuelo de este tipo, en el que viajaban 125 personas repatriadas, aterrizó el pasado 3 de junio.

Por su parte, la sociedad civil también reconfigura su capacidad de respuesta. “Recibiremos a personas migrantes que sean canalizadas por consulados de países como Honduras y Guatemala, siempre y cuando exista un plan de acción”, declaró José Martínez Leal, subcoordinador de “Oasis de Paz del Espíritu Santo Amparito A.C.”.

Actualmente, el INM es el responsable de los traslados tras las deportaciones desde EE.UU.; sin embargo, con frecuencia las personas son dejadas a su suerte en las calles. Es en ese punto donde albergues como el Amparito, en Tabasco, y la Casa Richard L. Clifford, en Yucatán, asumen la responsabilidad de los cuidados, la mayoría de las veces sin apoyo del Estado. Ante esta contingencia, la Pastoral de Movilidad en Yucatán —que actualmente cuenta con un cupo limitado para 12 personas— ya analiza habilitar más espacios con la ayuda de su red de aliados.