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PEMEX niega cirugía de urgencia a jubilado en Mérida; su vida pende de un hilo

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Por Claudia V. Arriaga Durán.
 
Mérida, Yucatán, 09 de febrero de 2026.- José Luis Montejo Villanueva, de 73 años y pensionado de Petróleos Mexicanos (PEMEX), se encuentra en una situación crítica debido a la negativa de la empresa para subrogarle una cirugía a corazón abierto. Ante la urgencia de la intervención, su familia interpuso un juicio de amparo, el cual quedó registrado en el expediente 137/2026.
 
José Luis recibía hemodiálisis regularmente en el Centro Médico Pensiones. El 23 de diciembre de 2025, horas después de un procedimiento, presentó fiebre y vómitos. Su esposa, Nilda Elena Briceño López, explicó la situación a la doctora de guardia; al regresar al hospital, les advirtieron que podría tratarse de una infección bacteriana.
 
Se les solicitó acudir al área de urgencias del Hospital Mac —también subrogado de PEMEX—, donde José Luis fue sometido a diversos análisis. Tras un ecocardiograma, fue diagnosticado con una vegetación de bacterias pseudomonasen la válvula izquierda del corazón.
 
“Llegamos a las 8 de la noche, le hicieron estudios y cultivos. Pasó la noche ahí y, cerca de la medianoche, nos dijeron que pasaría a una habitación, lo cual sucedió al amanecer del 24 de diciembre”, relató Nilda en entrevista.
 
Tras tres semanas de hospitalización con tratamiento antibiótico, un segundo estudio confirmó que la infección no cedía, sino que se agravaba: “La bacteria, en lugar de disminuir, aumentó de tamaño; pasó de 20 a 30 milímetros, cuando inicialmente medía entre 10 y 18 milímetros”, acotó.
 
En ese punto, los médicos del Hospital Mac confirmaron que era candidato para una cirugía a corazón abierto. Sin embargo, su salud continuó deteriorándose. Al día 18 de su internamiento, el cuadro se agravó y pasó seis días en terapia intensiva. La empresa propuso trasladarlo en ambulancia a Villahermosa, Tabasco, y posteriormente a la Ciudad de México para la operación. La familia rechazó la propuesta, pues aseguraron que el paciente no resistiría el trayecto.
 
Un tercer ecocardiograma confirmó que la vegetación bacteriana había alcanzado los 39 milímetros. El 15 de enero de 2026, los médicos informaron que era necesario intubarlo y advirtieron que era probable que no sobreviviera esa noche.
 
“En ese momento pensé que, si estaba muriendo, no quería que lo lastimaran insertando un tubo en su cuerpo. Firmamos una hoja para no intubarlo… le empezaron a dar cuidados paliativos. Exigimos que fuera operado en Mérida, conseguimos un médico cardiotorácico y nos explicó que podían operarlo, pero debían intubarlo para estabilizarlo. Como ya habíamos firmado la negativa, el hospital se oponía, pero finalmente aceptaron”, relató Nilda.
 
Tras ser extubado y reaccionar favorablemente, el personal del Hospital Mac insistió nuevamente en el traslado terrestre. Ante la negativa de la familia, Nilda denuncia que, mediante engaños, los hicieron firmar un traslado al Hospital Regional de Alta Especialidad de la Península de Yucatán (HRAEPY). Además, señaló que no les entregaron el historial médico completo y que, actualmente, José Luis no está recibiendo sus diálisis.
 
“Nos dieron la hoja a firmar y creímos que era para la cirugía, pero no fue así. No nos entregaron el reporte médico y nosotros tuvimos que pagar hasta la ambulancia. En el HRAEPY estuvo muchas horas en una camilla de traslado, a pesar de que tiene una escara de gran tamaño. Pasó 23 horas en urgencias estando en peligro de muerte. Apenas lo pasaron a cama; no hay parte médico ni medicamentos”, reclamó.
 
José era Técnico de Perforación y Mantenimiento de Pozos en PEMEX y hoy su familia solo quiere lo justo por un adulto mayor que refieren dejó su vida en la empresa.