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En la incertidumbre y sin respuestas: Familia yucateca exige justicia tras la muerte de Luis Antonio en Punta Cana

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Luis Antonio Pool Mutul, originario de Yaxcopoil, viajó a Punta Cana con la promesa de una mejor vida para su familia, pero falleció en condiciones aún no esclarecidas; a una semana del suceso, sus deudos denuncian falta de respuestas oficiales y complicaciones en el proceso de repatriación a Yucatán.

Por Claudia V. Arriaga Durán

Umán, Yucatán, 28 de abril de 2026.- Luis Antonio Pool Mutul, de 24 años de edad, originario de la comunidad maya de Yaxcopoil, municipio de Umán, Yucatán, no buscaba el «American Dream»; solo quería brindarle una mejor vida a su familia. Motivado por este objetivo, aceptó trabajar en Punta Cana, República Dominicana, por un periodo de tres meses. Partió en febrero, pero el 19 de abril, su historia terminó abruptamente tras caer desde el cuarto piso de un conjunto de departamentos.

Su pareja y madre de sus dos hijos, de 2 y 6 años, Shirley Azenet Poot Chuc, aún no asimila la pérdida. El día del incidente estuvieron en contacto; horas después, recibió la noticia a través de terceros sobre el accidente. Hoy, su único clamor es el apoyo para repatriar el cuerpo y darle el último adiós.

Se fue con el propósito de terminar nuestra casa. Era un hombre muy trabajador, hasta los domingos laboraba, hacía horas extras, de todo con tal de tener un poquito más de dinero. De hecho, me decía que terminando la casa nos íbamos a casar, declaró en entrevista.

Luis fue contratado por la empresa I2M, dedicada a instalaciones mecánicas, la cual cuenta con sedes en Mallorca, España; en Punta Cana, República Dominicana y en Playa del Carmen, Quintana Roo.

El acuerdo inicial prometía cubrir sus gastos de alimentación y el pago de horas extras, condiciones que, según denuncia la familia, solo se respetaron la primera semana. El salario pactado era de 14 mil pesos semanales.

A una semana del deceso, las causas siguen siendo una incógnita para los deudos. Nos dicen que se aventó; después, que caminaba de un barandal a otro; luego, que había un pleito en el cuarto con los compañeros, pero no sabemos nada concreto, lamenta Azenet. Cabe señalar que, el día de los hechos, las autoridades dominicanas remitieron a sus compañeros de cuarto a la fiscalía, pero fueron liberados posteriormente sin que hasta el momento existan esclarecimientos oficiales.

A pesar de las gestiones realizadas ante el Instituto para el Desarrollo de la Cultura Maya del Estado de Yucatán (INDEMAYA), no hay una fecha clara para el retorno del cuerpo. Le anticiparon que podría pasar hasta un mes y medio. Dicen que tiene que presionar la familia, pero ahora viajar y sacar el pasaporte ya no está a la vuelta de la esquina, acotó.

Entre la duda de lo que realmente ocurrió, la complejidad de los trámites y el inicio de un proceso legal para buscar una pensión para sus dos hijos, Azenet solo desea recuperar a Luis para despedirlo en su tierra natal.