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Grupo musical violenta a mujer trans en feria de Cuncunul; policía la desaloja del evento

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Mientras la agrupación «Capitanes de la Cumbia» incitaba al odio desde el escenario bajo el amparo del micrófono, el Ayuntamiento de la alcaldesa Marta Beatriz Poot Náhuat optó por criminalizar a la víctima y expulsarla con la fuerza pública, dejando en evidencia la total inoperancia de sus supuestos protocolos de protección a la diversidad.

Por Claudia V. Arriaga Durán.

Cuncunul, Yucatán, 26 de junio de 2026.- La tradicional feria anual del municipio de Cuncunul se convirtió en escenario de violencia de género y discriminación hacia la comunidad LGBTQ+, luego de que la ciudadana Alondra Alcocer, conocida en la comunidad como “Lápiz”, fuera blanco de expresiones transfóbicas y discursos de odio emitidos de forma pública. A pesar de la gravedad del incidente, el Ayuntamiento encabezado por la alcaldesa panista Marta Beatriz Poot Náhuat emitió un pronunciamiento de rechazo casi 24 horas después de lo sucedido, contrastando con la inacción del personal municipal que presenció los hechos y omitió intervenir para detener la agresión.

Los hechos se suscitaron cuando los integrantes de la agrupación musical Capitanes de la Cumbia utilizaron el escenario y el equipo de audio para emitir comentarios denigrantes dirigidos explícitamente hacia Alcocer frente a la audiencia. Tras ser revictimizada, la afectada reaccionó arrojando una lata de cerveza hacia el escenario, acto que el vocalista de la banda, Ronny Cisneros utilizó para incitar al público en su contra y exigir su retiro inmediato del recinto.

“Es que a Lápiz le dicen los dos animales, aparte de zorra, cobra. A ver para ahí, alguien nos lanzó una lata de cerveza en este momento (…) Lápiz, cálmate mi amor, estamos jugando”, expresó el cantante de forma despectiva.

En lugar de aplicar medidas de protección para salvaguardar la integridad de la víctima frente al hostigamiento, elementos de la fuerza pública municipal procedieron a retirar a Alondra Alcocer del evento, mientras que la agrupación musical continuó con el uso del micrófono sin que ninguna autoridad local frenara las descalificaciones o el hostigamiento verbal.

“Venimos a divertirnos (…) ya nos tiraron cerveza mira pa afuera, nadie te ofendió, nadie te insultó, vamos a respetarnos, por favor (…) Es más, si Lápiz se va nosotros tocamos media hora más”, añadió el vocalista, condicionando su presentación e incitando al asistentado a emitir abucheos en contra de la ciudadana.

Pese a que la administración municipal difundió posteriormente un boletín de prensa asegurando el despliegue de supuestos protocolos de seguridad para proteger a Alcocer y lamentando lo ocurrido, las evidencias videográficas del festejo exponen la ausencia de intervenciones oportunas para frenar el discurso de odio y la posterior revictimización de la afectada por parte de los cuerpos policiales.

“Como administración municipal, nos hemos distinguido por promover y defender el respeto hacia todas las personas, sin distinción de creencias religiosas, orientación sexual, identidad de género, origen, condición social o cualquier otra característica. Estos valores han sido, son y seguirán siendo la base de nuestro actuar”, sostuvo la autoridad local en el comunicado que ha sido severamente cuestionado por la ciudadanía debido a la contradicción entre el discurso institucional y el actuar de sus funcionarios en el sitio.

Ronny Cisneros publicó un comunicado para disculparse y advirtió que deslindaba a la agrupación de su discurso de odio contra la comunidad LGBTQ+.