La agrupación «Ya No Somos Invisibles» denuncia actitudes misóginas contra la Mtra. María Teresa Mézquita y demanda justicia histórica.
Por Libres.
La colectiva «Ya No Somos Invisibles» ha manifestado un enérgico rechazo ante las conductas del Cronista de la Ciudad, Gonzalo Navarrete Muñoz, hacia la Mtra. María Teresa Mézquita Méndez, una de las primeras mujeres en ocupar dicho cargo en Mérida. La agrupación denuncia que el funcionario ha ejercido actitudes misóginas, discriminatorias y violentas, las cuales resultan intolerables en un puesto de alta representación pública. Estas acciones no solo vulneran la integridad de la afectada, sino que empañan la percepción social sobre la igualdad de derechos en la comunidad.
Dicha denuncia se fundamenta en marcos legales internacionales como la CEDAW, que prohíbe cualquier exclusión basada en el sexo que anule el ejercicio de los derechos humanos. Asimismo, la colectiva invoca la Convención de Belem do Pará, subrayando que el comportamiento de Navarrete Muñoz atenta contra el derecho de toda mujer a vivir una vida libre de violencia y con respeto a su dignidad. Al perpetuar estas conductas desde una posición de poder, se envía un mensaje alarmante sobre el rol de la mujer en la esfera cultural y social de Yucatán.
Para «Ya No Somos Invisibles», este conflicto trasciende lo personal, pues se enmarca en una lucha histórica por rescatar la memoria de las mujeres en Mérida. La colectiva sostiene que la exclusión sistemática de la narrativa oficial impacta directamente en la valoración actual de las ciudadanas. En este sentido, han impulsado activamente la inclusión de mujeres en el cuerpo de cronistas, buscando democratizar y dignificar el registro del pasado y presente de la región, una meta que se ve obstaculizada por la permanencia de perfiles agresores.
La organización enfatiza que mantener a individuos que ejercen violencia de género en cargos honoríficos contraviene directamente los objetivos de justicia histórica que la ciudad debe perseguir. Por ello, consideran que el Ayuntamiento de Mérida tiene la responsabilidad ética y legal de garantizar espacios seguros y equitativos, donde el registro de la historia no esté manchado por prejuicios que vulneren el marco normativo de derechos humanos al que México está suscrito desde hace décadas.
En consecuencia, la colectiva solicita formalmente la destitución inmediata de Gonzalo Navarrete Muñoz de su cargo. Exhortan a las autoridades municipales a actuar con congruencia y firmeza para favorecer el bienestar de todas las mujeres, asegurando que quienes ocupen posiciones de influencia actúen bajo principios de respeto e igualdad. La petición concluye con un llamado a cumplir con las obligaciones convencionales para proteger la integridad de las profesionales que construyen la identidad cultural de Mérida.



