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Pese a haber sido frenado en 2006, el proyecto obtuvo licencias tras la reclasificación del POETCY. Hoy acumula denuncias administrativas sin atender y falta de constancias sobre el rescate de flora en zonas de anidación de tortugas.

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Por Claudia V. Arriaga Durán.

Fotos Sofia Vital

Sisal, Yucatán. La construcción del complejo habitacional Kookay avanza sobre predios vinculados a la Reserva Ecológica Estatal del Palmar, tras modificaciones a la normativa ambiental costera y reportes de inactividad inspectora por parte de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa). La obra ha generado inconformidad entre habitantes del puerto debido al cierre de accesos a la playa y al impacto en los servicios e infraestructura local.

Modificaciones normativas e indicadores del proyecto

Los antecedentes del proyecto se remontan a 2006, año en que una primera solicitud de edificación fue denegada por ubicarse dentro del área natural protegida. En 2015, la administración estatal modificó el Programa de Ordenamiento Ecológico del Territorio Costero del Estado de Yucatán (POETCY) mediante el Decreto 308/2015. Esta medida reubicó el predio bajo la clasificación de área de “aprovechamiento sustentable de baja intensidad”.

Posteriormente, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) emitió las autorizaciones ambientales 726.4/UGA-1376/002348 y 726.4/UGA-1407/002576.

El proyecto, registrado como “Construcción y Operación de Villas de Playa en Sisal”, contempla un valor estimado de 300 millones de pesos e incluye los tablajes catastrales 4999, 5000, 5001, 5002 y 5003. La infraestructura proyectada abarca nueve villas de dos niveles y una torre de 11 departamentos con una altura de 22 metros.

Parámetro Registro en Manifestación de Impacto Ambiental (MIA)
Superficie total 7,011 m²
Área de edificación 2,419 m²
Área destinada a conservación 4,425.02 m²
Vegetación censada en predio 169 individuos (arbóreo), 1,210 (arbustivo), 1,766 (herbáceo)

A la fecha, los registros públicos no contemplan constancias sobre los procedimientos de reubicación o rescate de la vegetación censada en el área de anidación de tortugas marinas.

Estructura corporativa y denuncias administrativas

La representación legal de Kookay figura a cargo de Walter Jesús Méndez Agüero, comercializado mediante Inmobiliaria El Palmar de Sisal. El predio se vincula a las empresas DPB de Occidente —representada por Francisco José González Limón— y Asfalsur, ligada a Mario Millet Encalada.

Hace cuatro meses se presentó una denuncia ante la Profepa sin que se hayan registrado visitas de inspección o diligencias administrativas para verificar el cumplimiento de las condicionantes ambientales. Adicionalmente, hace cinco meses se instaló un cercado con alambre de púas a cuatro kilómetros de la cabecera municipal, restringiendo el tránsito en dicho tramo de la franja costera.

Antecedentes de desarrollo e impacto urbano-ambiental

Kookay se suma a una lista de al menos diez desarrollos de gran escala proyectados en la zona. Entre ellos figura Rosa Palmar, una estructura de siete niveles y roof top con 39 departamentos. Durante la fase de edificación de este último, un trabajador atacó a una mujer dentro de la obra; asimismo, excolaboradores señalaron la falta de pago de prestaciones básicas y aguinaldo al término del proyecto.

En relación con los servicios públicos, la población de Sisal registra interrupciones periódicas en el suministro eléctrico y fallas en la red hídrica, mientras que las construcciones residenciales cuentan con infraestructura continua.

Respecto a las dinámicas costeras, investigaciones de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) concluyen que la remoción de vegetación y la edificación sobre la duna alteran el transporte de sedimentos, lo que incrementa el riesgo de erosión en la línea de playa.