Redacción y fotografías por Sofía Vital.
Lunes 19 de enero de 2026.-El primer informe de Gobierno de Joaquin Díaz Mena no solo se vivió en el recinto del Centro Internacional de Convenciones de la ciudad de Mérida, sino que se extendió a través de las pantallas en una transmisión en vivo que busco conectar con todo el estado. Fue un evento de cifras altas y expectativas claras, pero sobre todo, fue un termómetro de la paciencia y la fe que el pueblo yucateco tiene en esta nueva etapa.
El cambio de sede marcó el ritmo de la jornada; aunque originalmente el evento se planeó en Puerto Altura de Progreso, razones de logística y el pronóstico del clima obligaron a trasladarlo al CIC. Este ajuste, sumado a la alta expectativa, provocó algunos momentos de molestia entre los asistentes, antes de las 3 de la tarde el recinto ya operaba al 60% de su capacidad, lo que genero una presión logística.

El informe contó con la presencia de Raquel Buenrostro, Secretaria de Anticorrupción y Buen Gobierno que fue en representación de la presidenta Claudia Sheinbaum; así como de la jefa de Gobierno de la CDMX, Clara Brugada y gobernadores de estados vecinos como Campeche, Veracruz y Chiapas.
En las primeras filas, junto al presídium, no solo hubo funcionarios; el lugar de honor fue compartido con personas beneficiarias a los proyectos estratégicos de la administración. Al concluir el acto, en un gesto de atención hacia quienes dedicaron su tarde a escuchar el informe, se ofrecieron bocadillos y refrescos.
Entre el público destacaron ciudadanos de otros estados que viajaron solo para escuchar al mandatario. Pese a que la espera fue más larga de lo previsto, el informe transcurrió con normalidad. Al final, los simpatizantes aguardaron su salida para retirarse, compartiendo un sentimiento común: el deseo de que “Huacho” no se olvide de la gente que lo trajo hasta aquí .

El gobernador estructuró su mensaje bajo el lema del «Renacimiento Maya», resaltando avances pero también señalando «lo mal heredado» por la administración estatal anterior, marcando una línea de contraste entre el pasado y su proyecto de transformación.
- Salud y Seguridad: Se enfatizó el avance del Nuevo Hospital O’Horán (con más de 600 camas y 27 especialidades bajo IMSS-Bienestar) y la entrega de más de 600 vehículos policiales para mantener a Yucatán con la tasa de homicidios más baja del país (1.03 por cada 100 mil habitantes).
- Economía y Turismo: Un sólido incremento del 13.5% en turismo de pernocta y una derrama de 23 millones de dólares en cruceros.
- Infraestructura: La modernización del Puerto de Altura de Progreso y la conexión estratégica con el Tren Maya como motores de inversión privada.
- Apoyo Social: La universalización de la pensión para personas con discapacidad y las «Audiencias con el Pueblo» como herramienta de escucha directa.

Lo más revelador del informe no estuvo en el discurso, sino en los pasillos y en las redes. Las opiniones de la comunidad oscilaron entre el entusiasmo y la cautela: “Me pareció excelente el informe”, comentaban algunos, mientras otros pedían “paciencia para los yucatecos, apenas estamos empezando”.
Es una frase que define el momento político: un reconocimiento de que hay voluntad, pero también la conciencia de que un año es apenas el cimiento. Si bien quedaron en el aire dudas naturales sobre temas complejos como el medio ambiente, la salud y la seguridad a largo plazo sin olvidar el sistema de transporte donde el Gobernador aseguro que “El va y ven no se va”; existe la disposición ciudadana de dar el beneficio de la duda mientras esos proyectos maduran.
El informe de Díaz Mena fue un ejercicio de rendición de cuentas que cumplió con las formas, pero que encontró su verdadero valor en la fe silenciosa de la gente. Yucatán es un estado paciente y noble que sabe dar tiempo a sus gobernantes. El reto para los próximos años será que esas dudas actuales se conviertan en certezas y que el «eco» del discurso se transforme en una realidad que todos los yucatecos puedan palpar por igual.




