Por Proyectos Libres
Kanasín, Yucatán | 26 de diciembre de 2025.-La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) ordenó la clausura temporal total de actividades de desmonte en un predio de la empresa Granjas Avícolas Bachoco, ubicado en el municipio de Kanasín, Yucatán, tras confirmar la remoción ilegal de 23 hectáreas de selva baja caducifolia, sin contar con las autorizaciones ambientales correspondientes.
La medida se tomó luego de atender una denuncia ciudadana, lo que derivó en una visita de inspección realizada los días 3 y 4 de diciembre de 2025 por personal de Profepa en Yucatán. Durante la diligencia, las autoridades ambientales constataron la fragmentación del ecosistema y la eliminación de vegetación forestal en los predios identificados como Granjas Avícolas Bachoco Teya 5 y Bachoco Teya 6, localizados en la Hacienda Teya.
De acuerdo con el comunicado oficial número 476/2025, la Profepa verificó que las actividades de desmonte se llevaron a cabo en una superficie total de 230,791 metros cuadrados, equivalente a 23 hectáreas, sin autorización en materia de impacto ambiental ni cambio de uso de suelo en terrenos forestales, permisos que deben ser emitidos por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) para este tipo de obras.

Durante la inspección se observó suelo completamente expuesto, ausencia de medidas de mitigación ambiental y remanentes de vegetación sin protección, lo que representa un riesgo de desequilibrio ecológico y posibles daños graves a los recursos naturales de la zona.
El predio inspeccionado se localiza en una región que ha experimentado un rápido crecimiento urbano en los últimos años. Esta expansión ha incrementado la presión sobre los terrenos forestales, propiciando cambios de uso de suelo irregulares que afectan directamente a los ecosistemas de selva que aún subsisten en la periferia de Mérida y sus municipios conurbados.
La selva baja caducifolia cumple funciones ambientales clave: regulación del clima local, conservación del suelo, captación de agua y refugio para diversas especies de flora y fauna. Su fragmentación no solo impacta la biodiversidad, sino que también incrementa la vulnerabilidad de la región frente a fenómenos como inundaciones, pérdida de fertilidad del suelo y aumento de temperaturas.
Entre los hallazgos relevantes, la Profepa señaló la presencia potencial de fauna silvestre, incluyendo a la iguana rayada (Ctenosaura similis), especie catalogada como Amenazada en la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010. La posible afectación a esta y otras especies incrementa la gravedad del daño ambiental y refuerza la necesidad de preservar el sitio.
La fragmentación del hábitat reduce las posibilidades de supervivencia de la fauna local, al limitar sus corredores biológicos y exponerlos a mayores riesgos por actividad humana.
Ante la falta de permisos y con el objetivo de prevenir mayores daños ambientales, la Profepa impuso como medida de seguridad la clausura temporal total de las actividades de desmonte, colocando sellos oficiales en los accesos principales de ambas granjas avícolas.

La dependencia federal informó que dará seguimiento al caso mediante la evaluación de nuevas visitas de inspección, no solo en el predio clausurado, sino también en otras zonas donde se han detectado desmontes y asentamientos humanos irregulares, con el fin de garantizar el cumplimiento de la legislación ambiental vigente.
Este caso pone nuevamente sobre la mesa la importancia de la participación ciudadana en la defensa del territorio y los ecosistemas. Fue una denuncia social la que permitió a la autoridad ambiental intervenir y frenar una afectación de gran escala en una zona ecológicamente sensible.
Desde Proyectos Libres, subrayamos que la protección del medio ambiente no es un obstáculo para el desarrollo, sino una condición indispensable para que éste sea sustentable, legal y respetuoso de las comunidades y la biodiversidad. La selva yucateca continúa perdiendo superficie año con año; cada clausura representa no solo una sanción administrativa, sino una oportunidad para replantear el modelo de crecimiento y uso del suelo en la región.
La investigación y el seguimiento de este caso continúan.



