Habitantes de la comunidad maya encararon a elementos de la policía estatal para exigir la devolución de municiones retiradas sin justificación legal; apelaron a los usos y costumbres y a la defensa de sus milpas.
Por Claudia V. Arriaga Durán.
Cenotillo, Yucatán, 27 de julio de 2026.- Campesinos mayas del municipio de Cenotillo retuvieron una patrulla de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) durante la madrugada de este lunes, obligando a los agentes a devolverles los cartuchos de escopeta que les habían asegurado previamente. Los afectados señalaron que los uniformados les quitaron los proyectiles sin que existiera flagrancia de algún delito o falta administrativa.
“¿Por qué las agarran? No estamos batiendo (cazando), ni nos agarraste con animales”, recriminaron a los policías.
Un grupo de más de 20 hombres rodeó la unidad 6225 de la corporación estatal, en la que viajaban dos elementos. Uno de los oficiales, quien llevaba consigo los cartuchos retenidos, fue forzado a descender del vehículo entre reclamos por presuntos abusos recurrentes.
“¡Todo el tiempo nos hacen lo mismo y no andamos robando!” “¡Agarren a los que venden drogas!”, exclamaron.
La confrontación fue transmitida en vivo a través de redes sociales por uno de los pobladores. En la grabación se observa a los agentes intentar solicitar refuerzos sin obtener respuesta. Durante la discusión, los habitantes apelaron a los derechos de la comunidad maya y a sus usos y costumbres, señalando que emplean las escopetas para la protección de sus milpas y parcelas, así como para la caza de subsistencia —principalmente de venado— para el alimento de sus familias.
“¡Todo el pueblo está unido acá!”, advirtieron.
Finalmente, el agente de la SSP sacó las municiones de una bolsa plástica y las entregó una a una a sus propietarios. Hasta el momento se desconocen los motivos oficiales o las circunstancias bajo las cuales los agentes realizaron la retención inicial.
Cabe destacar que las corporaciones policiales no cuentan con facultades para decomisar o retener armas ni municiones de forma arbitraria; únicamente pueden asegurarlas y ponerlas a disposición del Ministerio Público Federal (FGR) en supuestos específicos, como la falta de registro ante la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la portación de armas no autorizadas o la comisión de delitos ambientales.
La Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos (LFAFE) contempla un régimen especial para ejidatarios, comuneros y trabajadores del campo, permitiéndoles la posesión y portación fuera de zonas urbanas de rifles calibre .22 y escopetas de cualquier calibre, siempre que cuenten con la manifestación o registro correspondiente.



