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El revés y la gloria de Campeche: entre la asfixia financiera y el orgullo de la nueva planta pasteurizadora

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Por Claudia V. Arriaga Durán

San Francisco, Campeche, 16 de mayo de 2026.- Hay días en los que hay que celebrar con lo poco que queda en la cartera, y eso fue justo lo que pasó hoy en Campeche. Durante la visita de la presidenta Claudia Sheinbaum, la gobernadora Layda Sansores no se guardó nada y dejó claro que el estado la está pasando difícil, al grado de no tener dinero ni para pagar el recibo de la luz. Pero aun con los bolsillos vacíos, presumió que se las ingeniaron para donar la mejor bodega que tenían y así apoyar el proyecto de la federación.

El motivo del encuentro fue la inauguración de una planta pasteurizadora de leche, una obra muy esperada que forma parte del Plan Campeche. Ahí, con el micrófono en la mano, Sansores lamentó que las reglas actuales para repartir el dinero público tengan al estado contra las cuerdas. Explicó que, aunque Campeche le ha dado muchísimo petróleo a México, los recursos que reciben de Pemex y de Hacienda vienen tan etiquetados para cosas específicas que no les queda un peso libre para los gastos del día a día. Es la gran paradoja del estado: haber encendido al país y hoy no tener para la luz de la casa.

Al escuchar el reclamo, la presidenta Sheinbaum prefirió enfocarse en las buenas noticias y anunció la llegada de la beca Gertrudis Bocanegra para los estudiantes universitarios. Además, reconoció el esfuerzo de la gobernadora, señalando que, aunque Campeche ande corto de fondos, ambas administraciones van a aportar dinero a partes iguales para que este apoyo sea una realidad.

A pesar de los tragos amargos por la falta de presupuesto, el ambiente se relajó cuando hablaron del futuro de la planta que producirá la Leche del Bienestar. Con su estilo de siempre, Layda Sansores bromeó diciendo que el gobernador de Yucatán, Joaquín Díaz Mena, se va a morir de la envidia cuando vea las instalaciones. Y es que las expectativas son altas: la idea es que desde esta planta salga la leche para Yucatán y Quintana Roo, con la meta de llegar pronto a todo el país y, por qué no, empezar a exportar.