Por Claudia V. Arriaga Durán.
Celestún, Yucatán, 10 de marzo de 2026.- En el marco del 8M, la Secretaría de Pesca y Acuacultura Sustentables de Yucatán (SEPASY) atendió las demandas de un grupo de más de 120 fileteras y deshuesadoras del municipio de Celestún, quienes se manifestaron tras ser excluidas injustamente del padrón del programa «Respeto a la Veda del Mero 2026».
Ante la presión de las trabajadoras del mar, la dependencia estatal obligó al Ayuntamiento de Celestún a recepcionar la documentación necesaria para inscribirlas, revirtiendo una exclusión que las dejaba en una situación de vulnerabilidad económica.
Las manifestantes señalaron directamente al alcalde de Celestún, Germán Cauich Pinto, de Morena, y al encargado local de pesca, Manuel Gómez Chuc, alias “Jaibol”, de incurrir en actos de nepotismo. Según las denuncias, las autoridades municipales manipularon el registro para beneficiar exclusivamente a familiares, allegados y operadores políticos, ignorando a las mujeres que realmente dependen de la actividad pesquera para su sustento diario.
“Nosotras lo único que queremos es ser escuchadas; estamos haciendo la lucha porque somos 120 mujeres trabajadoras. Invito a las que no pudieron llevar sus papeles a que se unan, porque esto es para todas, sin distinción alguna”, expresaron durante la movilización.
A pesar de que la recepción de documentos representa un avance significativo, las mujeres enfrentan el reto de que los beneficios económicos no se materializarán sino hasta el próximo ciclo anual, debido a que los plazos administrativos del presente ejercicio ya han concluido.
No obstante, al grito de “¡Sí se pudo!”, celebraron afuera de las oficinas de la SEPASY lo que consideran una victoria parcial, pues lograron romper el cerco impuesto por el gobierno municipal y ser reconocidas formalmente por la autoridad estatal.
Este conflicto ha puesto de manifiesto la urgente necesidad de reformar las reglas de operación del programa. El objetivo de las fileteras y deshuesadoras es que la SEPASY elimine la figura de los intermediarios municipales en el proceso de registro, ya que consideran que la discrecionalidad de los ayuntamientos solo fomenta el clientelismo y la exclusión de los verdaderos trabajadores del sector.
Con esta acción, las mujeres de Celestún buscan sentar un precedente para que el apoyo a la veda llegue de manera directa y transparente a quienes sostienen la cadena de producción pesquera en la costa yucateca.




