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Dueño de la UMSA acusado por presunto abuso sexual, víctima exige justicia

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La vergüenza debe cambiar de bando, advirtió Alicia.
Por Claudia V. Arriaga Durán.
El dueño de la Universidad Mesoamericana de San Agustín (UMSA), Jorge E.S.Z. presuntamente abusó sexualmente de Alicia Almeida en el 2024. Por el delito se inició la carpeta de investigación 776/2025 en la Fiscalía General del Estado (FGE) de Yucatán. Además como parte de las pesquisas a la joven le retuvieron el celular desde el 18 de diciembre, supuestamente, buscan verificar que no creo evidencias con inteligencia artificial.
Jorge cometió el presunto delito de  abuso sexual en octubre de 2024. Alicia había decido no denunciarlo. “Mi decisión en ese punto era morir con ese secreto”, expuso en entrevista.
A casi un año de la agresión sexual, Alicia decidió denunciar porque el recuerdo de ese día le restó calidad de vida, tranquilidad y seguir adelante con normalidad. Además, que también sufrió represalias laborales por no acceder a propuestas inadecuadas de Jorge.
El dueño de la UMSA no solo era el empleador de ella y su esposo, quien trabajaba para él como su asistente, también lo consideraba su amigo. El día del abuso sexual, Jorge solicitó sus servicios como fisioterapeuta en su casa. Acudió a efectuar la revisión en compañía de su marido, quien la esperó en la sala.
“Sentí que fue una violación pero fue hostigamiento y abuso sexual porque Jorge estaba en la posición de jefe, de amigo y paciente, toco su cuerpo, me tocó a mí y usó la fuerza, es un acto de violencia y abuso sexual”, lamentó.
Para cometer el abuso sexual, él sometió a Alicia. La inmovilizó contra la pared y ella logró librar la agresión usando sus fuerzas. Asustada recordó que Jorge le pidió calmarse y que no diga nada.
“Me pidió que me calme , que no diga nada, que  no pasó nada, pero cuando salí mi esposo y otro trabajador que estaba en la sala, se dieron cuenta que pasó algo porque no tardé, pasaron apenas como 20 minutos de la revisión y salí corriendo”, recordó.
Alicia quiere justicia y está es razón suficiente para que haya denunciado.
Decidió platicar lo que ocurrió a su esposo durante un viaje que hicieron. La sensación de angustia y ansiedad la hizo revelar lo que pasó ese día. Aunado a que su agresor no solo abusó de la confianza que le tenia, sino que usó su poder en la UMSA – de la que es dueño-, para despedirla sin justificación.
“Ese día reuní mi enojo y tristeza, y dije que sea mi motor ,estaba indignada profesionalmente porque fue un día que lo fui a valorar y aparte me despidió de la escuela”, narró.
El proceso de denunciar un delito sexual no fue fácil. Como muchas mujeres sufrió revictimización por parte de la FGE. Relató que cuando acudió, sin pena alguna, las mujeres de la entrada gritaron que iba por una violación.
“Se supone hay la conciencia de no revictimizar, yo pensé que lo que me pasó era violación, llegue a la fiscalía y dije que iba a denunciar violación, se volteo la mujer de la entrada y le dijo a otra en voz alta que no se podía ir porque llegó una denuncia de violación.Me sentí tan mal porque me dio pena, quise irme y mi mamá me dijo que no”, lamentó.
Ya en el área de delitos sexuales, la fiscal que la atendió le dijo que debería pasar sola para la revisión, pero Alicia pidió que su madre entre con ella. Aunque se lo autorizaron sintió mucha vergüenza porque le advirtieron que por protocolo no debería ser así.
“Se que no soy una niña, pero en ese momento estaba destruido entonces sí deberían dejar pasar a alguien sin hacer el proceso de ir a pedir permiso porque te sientes estúpida de <hay soy una niña que necesita a su mamá>”, lamentó.
Alicia y su esposo han recibido varias amenazas para disuadirla de parar la investigación.  Por Whatsapp, un abogado de nombre Desiderio Salazar le aseguró que le convenía hablar con él, si quería resolver las cosas. No aceptó, así que él insistió con su marido.
“Tal vez él no vaya a la cárcel y necesito buscar justicia, siento justicia con el hecho de que pueda controlar que si lo publico, lo digo y lo grito me dejen en paz y de amenazar”, sentenció.