Por Claudia V. Arriaga Durán.
Fotos Sofía Vital
Kinchil, Yucatán,14 de noviembre de 2025.- “Es un primer paso de está lucha ambiental comunitaria para proteger nuestro patrimonio”, comentó Federico May del Consejo Comunitario de Kinchil, luego de que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuró temporalmente las actividades de ampliación de una granja avícola CRÍO.
De pie junto a un montículo de la tierra desmontada por la empresa avícola CRIO, Federico junto con otros integrantes del Consejo Comunitario de Kinchil, reiteraron que la destrucción no se limitó al medioambiente, también derrumbaron los basamentos de Kolotso, que son parte de la zona arqueológica maya Tzemé, antigua capital poniente de Yucatán.

La Profepa clausuró la obra el 12 de noviembre, ya que verificó que no contaban con los permisos en materia de cambio de uso de suelo de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat). Además, el desmonte afectó a 13.7 hectáreas de selva baja caducifolia.
En las hectáreas de tierra desmontadas había especies de flora y fauna protegidas por la Norma Oficial Mexicana NOM-059-SEMARNAT-2010. Pese a esto y que no tenían los permisos hizo trabajos de nivelación de caminos, formación de calles, colocó postes y tendido eléctrico.
“Es una clausura temporal total, quiere decir que deben parar las actividades y demostrar que cuentan con los permisos”, acotó Sergio Oceransky de la fundación Yansa.
Cabe mencionar que las obras de ampliación de la empresa avícola contemplaba la construcción de módulos nuevos para albergar naves, que tendrían dentro de sí miles de pollos




