Por Sofia Vital.
Mérida, Yucatán 11 de julio de 2025. Jhoanna Alvarado ha decidido romper el silencio para denuncia públicamente lo que califica como una cadena de omisiones, encubrimientos y represalias dentro de la secundaria federal No.1 de la colonia Itzimna; donde su hijo fue víctima de bulling sistemático por parte del personal adulto de la institución.
La madre del adolescente de 14 años afirma que su hijo sufrió agresiones verbales, humillaciones y jaloneaos. Además menciona que en una ocasión, cuando su hijo estaba herido, se le negó la ayuda necesaria y que incluso una maestra le agredió a él y ella cuando intentaron obtener ayuda. La denuncia no solo fue verbal, la madre ha presentado evidencias documentadas incluyendo mensajes, screenshots, testimonios de compañeros y reportes médicos que refuerzan su versión. Incluso, en una ocasión, el menor bajo ensangrentado de unas escaleras sin recibir atención médica oportuna, pese a la presencia
Desde las primeras señales de acoso escolar se acudió a la CODHEY donde se abrió un proceso de intermediación. Sin embargo el acompañamiento institucional fue prácticamente inexistente; según su testimonio, hubo total hermetismo por parte del plantel educativo, no se le brindo documentación, no se le informo sobre las acciones tomadas y el seguimiento fue nulo; esta falta de respuesta se transformó en una forma de represalia.
Para ella, el silencio institucional no fue solo omisión, sino un intento deliberado de deslegitimar su denuncia y silenciar tanto su voz como la de su hijo; la institución culminó con la negatividad de reinscripción al menor, lo que considera un castigo por atreverse a señalar la violencia vivida dentro del entorno escolar.
La principal motivación de Jhohana para hacer pública la denuncia es proteger la vida y la integridad emocional de su hijo. No está dispuesta a permitir que se convierta en una estadística más dentro de los preocupantes casos de suicidio adolescente en el estado. Desde su experiencia, insistió en que cuando un niño manifiesta estar siendo maltratado, lo primero que se debe hacer es creerle, ese, fue el punto de partida para tomar acciones y no guardar silencio ante una situación que calificó como grave y sistemática.
El abogado de la madre y el joven, explica que negarle la reinscripción al menor es ilegal, y constituye una violación al Artículo 3° constitucional y a la ley general de los derechos de niñas, niños y adolescentes; que establece que debe prevalecer el interés superior de la infancia. Si la escuela no revoca la decisión de negarle la reinscripción, se presentara un juicio de amparo.
Jhoana insiste que no se trata de un hecho aislado, considera que hay muchos niños sufriendo bullyng y muchas madres callan por miedo o desconocimiento. Hoy su hijo sigue bajo atención psicológica, intentando recuperarse de un entorno que lo lastimo profundamente, ella continua luchando no solo por su hijo, sino por todas las infancias que han sido vulneradas dentro del sistema escolar.
Frente a una situación de acoso escolar, es fundamental que madres, padres o tutores actúen con firmeza y respaldo institucional. Lo primero es documentar todo lo posible; desde testimonios, hasta mensajes, capturas de pantalla, fotografías, informes médicos o cualquier evidencia que respalde el caso.
Cuando una institución guarda silencio ante el acoso, no solo falla en su deber de proteger, también permite que se profundicen heridas que, en muchos casos, dejan secuelas irreversibles; los jóvenes que sufren de bullying pueden crecer con rencor, miedo, ansiedad, trastornos mentales y en los peores escenarios, con ideas suicidas. El costo del silencio no es solo administrativo es humano y generacional. El aula debe ser un espacio seguro, no un campo de batalla emocional.